El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió a gobiernos y empresas tecnológicas “establecer mecanismos de control ante el desarrollo de sistemas de Inteligencia Artificial (IA) cada vez más avanzados”.
El funcionario señaló que el crecimiento de estas tecnologías puede tener efectos que vayan más allá del ámbito tecnológico y alcancen distintos derechos humanos.
Entre los temas señalados están la privacidad, el empleo, el acceso a la información y la seguridad digital.
Türk planteó que los Estados y las compañías deben trabajar mediante mecanismos de cooperación internacional para anticipar posibles consecuencias de los sistemas de IA. También advirtió que el impacto de estas tecnologías podría “involucrar el derecho a la vida y otros derechos fundamentales”.
La declaración ocurre mientras continúa el debate internacional sobre la velocidad con la que avanzan los modelos de inteligencia artificial y la capacidad de los gobiernos para establecer reglas que permitan supervisar sus desarrollos.
El Alto Comisionado sostuvo que la discusión debe considerar la protección de las personas como parte de las decisiones sobre el futuro de esta tecnología.
Dentro de la industria tecnológica también han surgido llamados para reducir el ritmo de desarrollo y disponer de más tiempo para evaluar las capacidades y riesgos de los nuevos sistemas.
Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, planteó una desaceleración con ese propósito, postura que recibió el respaldo público de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk.




