El Gobierno de Estados Unidos estableció una restricción temporal para los vuelos de drones en la zona fronteriza con México, con el objetivo de reforzar la vigilancia del espacio aéreo y reducir los riesgos relacionados con actividades ilícitas.
La disposición comenzó a aplicarse el 16 de octubre y contempla limitaciones para las operaciones no autorizadas de estos dispositivos.
El Departamento de Transporte estadounidense informó que la prohibición abarca vuelos de drones hasta una altura de 121 metros sobre el nivel del suelo.
La medida también incluye una extensión de 1.8 metros al norte de la línea fronteriza entre ambos países.
El secretario de Transporte, Sean P. Duffy, señaló que la decisión forma parte de las acciones impulsadas por el presidente Donald Trump para fortalecer la seguridad en la frontera. El funcionario indicó que las autoridades buscan proteger el espacio aéreo ante posibles amenazas vinculadas con drones utilizados por cárteles y otros grupos involucrados en actividades ilegales.
Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que las organizaciones criminales han aprovechado las vulnerabilidades de la frontera sur estadounidense y sostuvo que las nuevas restricciones permitirán ampliar las opciones de respuesta de las fuerzas de seguridad frente a los dispositivos que representen una amenaza.
Hegseth también advirtió que las fuerzas estadounidenses disponen de tecnología para neutralizar drones, incluidas armas de energía dirigida.
Según el funcionario, estos recursos podrían utilizarse contra aparatos vinculados con organizaciones criminales cuando representen un riesgo para la soberanía de Estados Unidos.




