El empresario colombo-venezolano enfrenta nuevamente cargos por presunto lavado de dinero ligado a contratos públicos en Venezuela.
El empresario Alex Saab volvió a comparecer ante la justicia de Estados Unidos tras la reactivación de un proceso por presunto lavado de dinero relacionado con contratos de alimentos y petróleo en Venezuela en una audiencia que se realizó en una corte federal de Miami después de que el gobierno venezolano autorizara su deportación durante el fin de semana.
El Departamento de Justicia estadounidense señaló que Saab habría dirigido una red de empresas fachada y operaciones financieras utilizadas para movilizar recursos provenientes de contratos públicos.
Las investigaciones vinculan las operaciones con el programa CLAP y con negocios relacionados con Petróleos de Venezuela, conocida como PDVSA.
Fiscales sostienen que el esquema movió alrededor de 350 millones de dólares mediante cuentas en el extranjero y el uso del sistema financiero estadounidense.
Durante varios años, Saab mantuvo cercanía con los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. En 2020 fue detenido en Cabo Verde durante una escala aérea y posteriormente extraditado a Estados Unidos en 2021. Dos años después obtuvo su liberación tras un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas.
A su regreso a Venezuela fue nombrado ministro de Industria.
La situación cambió luego de la captura de Maduro y del nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Saab fue removido de sus cargos y semanas más tarde el gobierno confirmó su deportación a territorio estadounidense.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, declaró que el empresario habría obtenido documentación venezolana de forma irregular.
Analistas consideran que Saab podría aportar información relevante para investigaciones relacionadas con operaciones financieras del chavismo y posibles mecanismos para evadir sanciones internacionales.
Su caso también podría influir en el proceso judicial que enfrenta Nicolás Maduro en Nueva York, donde igualmente aparece señalada Cilia Flores por presunta conspiración vinculada con narcoterrorismo.
El programa CLAP, mencionado en las investigaciones, fue creado para distribuir alimentos subsidiados en Venezuela y durante años acumuló denuncias relacionadas con sobreprecios y pagos irregulares.




