Trabajadores del DIF de Oaxaca y menores de edad maltratados en las casas hogar de la entidad ofrecieron testimonios de abusos, racionamiento de comida y robo de los depósitos en sus tarjetas de apoyo de Bienestar.
En conferencia con adolescentes que han sufrido vejaciones por directivos de los refugios, la diputada Margarita García (PT) resaltó que quienes están a cargo de esos centros son familiares de la titular del DIF, Irma Bolaños Quijano, esposa del gobernador Salomón Jara.
Las quejas por maltrato sicológico, y explotación infantil contra menores al cuidado del DIF datan del año pasado y la legisladora resaltó que la muerte de dos hermanas en el albergue Casa Pato, el martes, es una tragedia ocurrida “por no saber escuchar. La esposa del gobernador ha recibido denuncias, sin que se haya detenido a dar un paso, antes de andar cuidando al marido y no cumplir su función”.
En la cámara, los menores contaron que no sólo han sido obligados a trabajar, sino que algunos en situación vulnerable como el joven Ernesto –en silla de ruedas por un daño en la columna vertebral– duermen en los pasillos, en colchonetas rotas y rodeados de basura.
Trabajadoras de las casas señalaron que, a pesar de las quejas frecuentes, el gobernador “no hizo caso… se le buscó a él y a su esposa que nos escucharan, pero nadie nos hizo caso”.
Informaron que desde el año pasado presentaron un escrito a la Procuraduría de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Oaxaca, donde se describían todas las violaciones a los derechos humanos de los menores, así como una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, así como a la delegación del DIF, pero tampoco tuvieron respuesta. Señalaron que entre las irregularidades reportadas, están el racionamiento de comida –les sirven únicamente huevos o salchichas–, la ropa que visten es obtenida por donaciones, aunque hay presupuesto para sostener los hogares, e incluso los directivos realizan venta de comida con los insumos destinados a los menores.




