Pobladores exigen la salida de la corporación de seguridad pública del gobierno de Oaxaca por abusos y excesos durante operativos y cateos
Son las 3:30 horas de la mañana del 7 de agosto de 2026. La cámara de vigilancia capta a un grupo de policías de la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno de Oaxaca ingresar a un domicilio privado, quienes avanzan entre vehículos pesados para la construcción que se encuentran en el interior de la propiedad.
Uno de los policías estatales se dirige hacia la cámara de vigilancia del domicilio, extiende su mano y la arranca; ésta, queda colgando y videograbando en el piso.
El 8 de agosto, un día después, también por la madrugada, los policías estatales ingresaron a la tortillería “Nayeli” sin una orden de cateo. La propietaria denunció que los agentes de la corporación policiaca realizaron daños en las instalaciones, en las cámaras de vigilancia y en su mercancía; además, del robo de dinero, un teléfono, básculas, herramientas y otros artículos.
Los presuntos abusos de la Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de Oaxaca en Juchitán de Zaragoza llevaron al límite de la tolerancia a los habitantes de este municipio de la región del Istmo de Tehuantepec.
La tarde del 11 de agosto de 2026, los policías detuvieron a un hombre que según los vecinos se dedicaba a la cobranza para una empresa financiera, en el mercado de mariscos de la Séptima Sección. La aprehensión se realizó, denunciaron, con uso excesivo de la fuerza; esto motivó que algunos de las personas intervinieran, pero el resultado fue otra persona detenida.
Posteriormente, los pobladores protestaron en la base de la Policía Estatal para exigir su liberación; la respuesta fue una confrontación con los policías y siete personas más detenidas. Como reacción los habitantes bloquearon por varias horas los accesos a Juchitán, hasta lograr la libertad de sus familiares y amigos. Cuando finalmente fueron liberados, los detenidos relataron que fueron golpeados repetidamente con la culeta de las armas y pateados mientras se encontraban tendidos en el piso.
Durante estos hechos, los pobladores exigieron la salida de la corporación de seguridad pública del gobierno de Oaxaca por abusos y excesos durante operativos y cateos.
En la manifestación, una mujer denunció que su esposo fue detenido en una irrupción de policías estatales a su domicilio por la madrugada, mientras dormían, y sin una orden de cateo. Después, relató, su pareja fue acusada por la policía de diversos delitos y en su presentación, la Policía Estatal aseguró que lo había detenido en otro lugar junto con otra persona.
Actualmente, hay abiertas cinco carpetas de investigación en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca contra elementos de la Policía Estatal por abusos, cateos ilegales, daños y robos en estos operativos.
Esto, además, provocó la suspensión de cateos en el municipio ante la inconformidad creciente de la población por los presuntos excesos de la corporación policiaca en Juchitán de Zaragoza.




