El fiscal informó que el perfil de los adolescentes es que el 90 por ciento son hombres, su educación es hasta el nivel de secundaria, el 51% no trabaja y el 13% trabaja como mototaxistas
La aprehensión de adolescentes en Oaxaca relacionados con actividades ilícitas como el narcomenudeo o la delincuencia organizada incrementó un 155 por ciento en el último año, informó el fiscal general del estado, Bernardo Rodríguez Alamilla.
Este dato, aseguró, implica un aumento en el número de menores de edad que son reclutados por el crimen organizado en la entidad.
El perfil de los adolescentes es que el 90 por ciento son hombres, su educación es hasta el nivel de secundaria, el 51% no trabaja y el 13% trabaja como mototaxistas; sobre este último, el fiscal dijo que es un área – el servicio público de transporte de pasajeros en la modalidad de mototaxi – que como Fiscalía deben considerar para tener en observación por este tipo de actividades.
“Nos preocupa este reclutamiento que se está dando con adolescentes jóvenes en nuestro estado, particularmente hacia esquemas de narcomenudeo y delincuencia organizada”, afirmó.
Los principales municipios donde son reclutados son Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Zimatlán de Álvarez y Tlacolula en la región de los Valles Centrales; Juchitán de Zaragoza, Santo Domingo Tehuantepec y Salina Cruz en la región del Istmo de Tehuantepec; Pinotepa Nacional, San Pedro Mixtepec, Santa María Colotepec y San Pedro Pochutla en la región de la Costa; y en Miahuatlán de Porfirio Díaz en la región de la Sierra Sur.
Una de las formas de reclutamiento es a través de un conocido que participa en una célula delincuencial o en el crimen organizado; y a través de redes sociales, mecanismo que va en aumento.
Rodríguez Alamilla explicó que utilizan principalmente redes sociales como Facebook, Instagram y Tik Tok. Los reclutadores publican videos en lo que se enaltece la “narcocultura”, luego empiezan una interacción en los mensajes que se publican debajo del video y posteriormente migran a otra plataforma digital como WhatsApp, Signal o algún videojuego como Roblox; ahí, finalmente les ofrecen directamente la venta de drogas o adherirse a un grupo criminal.
Según el fiscal, la vida “productiva” de un menor de 13 o 14 años de edad en el crimen organizado es de seis a ocho años. En este periodo, dijo que siete de cada 10 adolescentes terminan en prisión, muertos o con alguna discapacidad producto de alguna lesión.
“Una probabilidad del 70 por ciento de tener en un promedio de seis años de caer en prisión, con una discapacidad por lesión o muerto. No es menor, porque son adolescentes que van a poner primero en riesgo su vida, particularmente porque el periodo de su participación en una célula delincuencial o del crimen organizado es muy corto, porque o una, terminan lastimados, terminan en la cárcel o terminan muertos”, dijo.




