La semana pasada también fue señalada de nepotismo y presuntos actos de corrupción
La titular del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (Cobao), Angélica García Pérez, fue denunciada de falsificación de firmas y huellas dactilares de un exdirectivo de un plantel, así como de la venta irregular de guías de estudios a estudiantes.
De acuerdo con el exdirector del plantel 39 del Cobao ubicado en Nazareno Etla, Juan Carlos Chávez Martínez, su firma y huellas dactilares fueron falsificadas para usarlas en una supuesta renuncia voluntaria a su nombre.
A través de sus redes sociales, acusó directamente a Angélica García, quien la semana pasada también fue señalada de nepotismo y presuntos actos de corrupción; y de retener documentos a estudiantes del platel 22 ubicado en Huatulco por no pagar una cuota de inscripción, pese a que desde el año pasado este cobro fue eliminado por disposición del gobierno del estado.
La titular del Cobao aceptó que se retuvieron los documentos, pero argumentó que esto fue establecido por los padres y madres de familia con el objetivo de mejorar la infraestructura del plantel.
Chávez Martínez, exdirector del plantel de Nazareno Etla, informó que tuvo que dejar el estado junto con su familia por temor a represalias o a sufrir algún atentado a su integridad y a la de sus seres queridos.
A esto se suma que padres y madres de familia denunciaron que la directora del Cobao vendió las guías de estudio a los estudiantes y que de acuerdo con el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, estas guías deben ser gratuitas para los estudiantes, así como la inscripción a esta institución educativa.
De acuerdo con la denuncia de los tutores, fueron obligados a pagar 195 pesos por alumno para la compra del libro de inglés Signals, a través de una empresa privada, “bajo amenazas directas de impedir el acceso a clases y afectar las calificaciones de sus hijos”.
En redes sociales, algunos tutores aseguran que pagaron 300 pesos por guía de estudios.Los padres y madres de familia fueron obligados a comprar este libro a través de mensajes de WhatsApp, usando a jefes de grupo y a los propios estudiantes, y el pago se realizó a la empresa Empreser S.A. de C.V. a través de depósitos en bancos como BBVA, HSBC, Banco Azteca, BanCoppel y Spin, “con la advertencia de que sin comprobante de pago, los alumnos no podrían entrar a clases de inglés”.




